Cómo elegir la silueta
Los bolsos cubo y cilindro llevan el panel de brocado más grande y continuo, así que muestran a tamaño completo un motivo denso como el wanxiang o el de dragón y fénix; casi todos incluyen asa corta y bandolera larga desmontable. Los tote son el extremo práctico de la gama: dos asas, una cara delantera plana y capacidad para una jornada entera. Los bandolera y de cadena descargan el peso en el hombro y mantienen la cara tejida pequeña y plana, lo que favorece a los motivos finos como la sombra de mariposa. Los mini, incluidos los de boquilla con asa de bambú, son piezas de noche y de ocasión: el cierre de boquilla mantiene la boca escuadrada y el conjunto se lee más como una joya que como equipaje.
Brocado con piel, bambú y metal
El panel tejido es la parte lenta. Una tejedora produce una cantidad limitada al día, y el panel solo se corta cuando el motivo queda centrado donde debe ir en el bolso terminado; por eso el dibujo rara vez cae igual en dos bolsos del mismo modelo. Los cuerpos de piel son de flor entera o de curtición vegetal, elegidos para que el bolso envejezca en lugar de gastarse. Los herrajes van en tono dorado u oro rosa; las asas de bambú se tornean en caña natural, así que la veta y el tono varían. Varios modelos incluyen un pañuelo de seda estampado que puede anudarse al asa o llevarse aparte.
Llevar y cuidar un bolso tejido
Trata el brocado como tela fina y no como piel: quítale el polvo con un paño seco y suave, mantenlo lejos del sol directo prolongado y déjalo secar al aire si te sorprende la lluvia. Las partes de piel admiten una crema neutra dos veces al año. Guardado de pie y poco cargado, un panel tejido conserva su forma durante años. Las pequeñas irregularidades del tejido (un motivo que queda un milímetro descentrado, un hilo con un brillo algo distinto) son la firma de la producción a mano y no se consideran defectos.